La donna è mobile

"Buscar y saber reconocer quién y qué, en medio del infierno, no es infierno, y hacerlo durar y darle espacio." LCiudadesInvisibles, ICalvino

Se muestran los artículos pertenecientes al tema Tarjetero.

13/05/2007

Tarjetero: aplíquese con agradecimiento

Es uno de esos tíos pulpos. Tú sabes a qué me refiero. Tiene tantas manos y tantos dedos, un cuerpo tan rendido, oceánico en su cabida, que estando sobre él resulta complicado concentrarse en alguna parte del cuerpo y en el placer que le procura. Complicado o imposible. Lo mismo te está acariciando el culo, apretándote contra sí, desordenado, que te está metiendo mano, que pellizcándote un pecho. Lo mismo follándote descosido, que besándote o levantándote a peso para llevarte importa poco saber dónde. No sabes hacia donde mirar, ni si hace falta, y lo único que puedes es cerrar los ojos y dejarle hacer, acercarte a su boca, ronroneando sobre ella algo parecido a un , o a un ay, o a un por Dios. Ay sí por Dios. Es una manta sobre la desnudez. Es uno de esos tíos pulpos, tesoro prodigioso, e incomprensiblemente, ni siquiera lo sabe.

Domingo, 13 de Mayo de 2007 14:12. Autor: la_mobile. [ + ]. Tema: Tarjetero Hay 18 comentarios.

07/04/2007

Tarjetero: aplíquese con flores

Adónde van a parar las cosas inútiles. Adónde terminan los viejos calendarios, los recortes atrasados. Las hogueras donde todos se queman, los huracanes de humo, lo efímero, la inconstancia, el murmullo sordo, las playas abandonadas, la intemperie. Adónde los terrones que no echo al café, los engranajes del mecanismo absurdo, el desnudo deseado, el temblor, las violetas que no llegaron. Dónde irán, dime, las palmas con sus dedos y sus falanges, las caricias urgentes en el arrabal, las migas del pan y las pelusas bajo nuestra cama. El claro en tus ojos. Adónde irá el aire cuando ya no estés.
Sábado, 07 de Abril de 2007 23:19. Autor: la_mobile. [ + ]. Tema: Tarjetero Hay 6 comentarios.

26/03/2006

Tarjetero: aplíquese con tacto


Células cancerígenas deciden unirse en un pequeño pliegue tras el pulmón derecho. El trastorno que originan en el organismo altera el orden natural, haciendo que el cuerpo engañe al cerebro provocando una euforia, una falsa embriaguez, que desaparecerá en cuanto el tumor sea extraído. Los alérgicos saben que los agentes que les hacen estornudar y moquear, entran en ellos hasta la cocina saltándose todo protocolo, zarandeando el sistema inmunológico y estimulando la producción de anticuerpos. Reacción también conocida como falsa alarma. Pero la conspiración es a mayor escala, la primavera lluviosa y ventosa hace que florezcan con hermosura los cerezos, y a su vez es capaz de arrancar un pequeño tiesto de la zona segura, dejándolo caer con muy poca gracia sobre la cabeza de un paseante, acabando con lo que él venía a llamar falsa seguridad, y que tanto temía tentar.

Vivimos en un entorno hostil, falso, queda dicho. En un teatrillo endeble de apariencias e insuficientes certezas a punto de quebrarse. Tan pocas y tan frágiles que si las aprietas levemente entre las manos, se derraman sobre tus zapatos. Estamos a merced de la probabilidad, de una traición genética, en constante peligro de sucumbir en brazos de un agente externo, interno, estacional, qué más da. Somos muy poca cosa, una sombra que viene de la noche, una risa, bueno, nada.

Pero invasor, lo que tengo que decirte es que a pesar del peligro que representa tenerte cerca, me voy a encargar de cuidarte, de echarle una sábana a tu desnudez cuando ya sea de día y te estés despertando y se adorne tu respiración con suspiros que me sean familiares. Porque saber que estarás ahí, amenazando con alcanzarme el alma cualquier día de estos, con clavarte en mis huesos, balanceándote sobre mis cuatro certezas y pasando a un soplo de acabar conmigo mientras el sol amanece nuestra casa, y apaga las bombillas que colgaste del cielo anoche, cuando ninguna estrella parecía ordinaria, es toda la falsedad que necesito para respirar. Tú.

Domingo, 26 de Marzo de 2006 01:25. Autor: la_mobile. [ + ]. Tema: Tarjetero Hay 21 comentarios.

31/05/2005

Tarjetero: aplíquese con música



No sabías bailar y yo tenía que enseñarte, lo supe al momento. Así que me acerqué, te tendí mis manos y tú las estrechaste, incorporándote. ¿Aprenderé? —quisiste saber. Y asintiendo te traje hasta el centro. Así de despacio puse tu mano sobre mi cintura. ¿Así?, y la apoyaste con respeto. Sí. Después levanté la izquierda y te dije: sujétala contra la tuya aquí mismo, a la altura del corazón. ¿Así?, y temblabas. Sí, no la dejes caer —y me pegué a ti. Tienes que sentirme. Ya lo hago —se te escapó bajito entre los dientes— desesperadamente. Estaba ahí sentado y solo, añadiste, y escondiendo mi cara en tu cuello revelé crecida: ahora ya no. Y entonces oí el crujido y la fusión. En el amor, vida mía, en el amor te estabas desatando y aún hoy, cuando no oímos la música duran tus brazos alrededor de mi cintura, desplegándose. Hoy es tu mano, mírala, la que sujeta entre las nubes mi corazón.

Martes, 31 de Mayo de 2005 15:35. [ + ]. Tema: Tarjetero Hay 28 comentarios.

05/03/2005

Tarjetero: aplíquese cada hora

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Tú te preguntarás por qué babeará tanto esta mujer que siempre me pone el pecho perdido, mientras te agitas medio dormido y te pasas la mano para secarte. ¿Ya estás dormida? No hay respuesta. Ya está dormida, concluyes, y te vuelves a dormir. Pero yo me mantengo despierta todo el tiempo, mirando el reloj despertador y sus minutos cayendo. Plon, plon. Uno y otro, sin detenerse. En el cuarenta y cinco, en el cuarenta y seis, en el cuarenta y siete estás conmigo. En el cuarenta y ocho también, y en el cuarenta y nueve. Parece mentira, pero llega el cincuenta y seguimos igual, tu brazo, tu importante brazo amparando mi espalda. En el techo se cuelan reflejos de la calle, pasa un coche, y pasa otro en pleno cincuenta y uno y la cortina en el cincuenta y dos se agita levemente. El cincuenta y tres no lo veo pero debió llegar antes que este cincuenta y cuatro que cae del reloj, plon, en menos de sesenta segundos. Del cincuenta y cinco al cincuenta y nueve me acuerdo fugazmente de cuanto hemos vivido y se me encoge el pecho de risa y de paz subiéndome por los pies una corriente húmeda que se escapa por los ojos y a las en punto empapa tu pecho. Plon, plon. ¿Ya estás dormida? No hay respuesta. Ya está dormida, concluyes, y te vuelves a dormir.

Sábado, 05 de Marzo de 2005 13:01. [ + ]. Tema: Tarjetero Hay 14 comentarios.

18/01/2005

Tarjetero: aplíquese con flores

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El día que ibas a volver me sentaba en la puerta unas horas antes, sólo por disfrutar el placer anticipado de verte llegar cientos de veces en mi cabeza. Y cuando realmente aparecías, con tu paso apurado, inclinando la cabeza extrañada de no verme correr hacia ti; cuando de veras cruzabas la plaza para tomarme la mano y cubrirme de besos, apenas sí podía respirar. Cómo podría olvidar aquella desesperación y tu imperiosa necesidad de estrecharme, tocándome el pelo y la cara y las manos, y el pelo y la cara y las manos otra vez, como si quisieras hacerme entrega de lo atrasado a la fuerza, como si eso fuera posible con la presión de tus brazos alrededor de mi cuerpo. Ahora estás aquí, y parece que ya no te irás. Por eso, si alguna noche crees adivinar entre las sombras a alguien, seré yo. Y las otras, también seré yo. Me sentaré a tu lado, te miraré mientras duermes; tendré que atarme las manos a la espalda porque sólo Dios sabe cuánto me cuesta no poder acariciarte o echarme a tu lado hasta quedarme dormido; pero no lo haré, no. No porque no quiero perderme esa sonrisa en tus labios mientras sueñas tenerme en tu regazo, acariciando mi pelo, mi cara...mis manos.

Martes, 18 de Enero de 2005 18:03. [ + ]. Tema: Tarjetero Hay 2 comentarios.

13/01/2005

Mini-milagro

Todavía quedaban trozos inexplorados y salvajes, mojados y fértiles. Fue cuestión de regar y exponer al sol. Allí donde nació el verdín estabas tú. Tú, que trepas ahora firme por mis piernas como el liquen y te agarras a mis hombros como la hiedra. Tú. No dejes de pasarte en primavera.

Jueves, 13 de Enero de 2005 18:03. [ + ]. Tema: Tarjetero No hay comentarios. Comentar.

08/11/2004

La noche de mis ojos

A través de los siglos,
por la nada del mundo,
yo, sin sueño,
buscándote...

Rafael Alberti

Cerrando los ojos puedo verme corriendo sobre las azoteas, recogiendo con mis brazos extendidos la ropa blanca de la gente para robarla y apropiarme de su pureza, sin rozar el suelo como las corrientes de aire que coquetean con la tierra, dibujando con mi pelo cintas luminosas y así cruzando la ciudad por los tejados de punta a punta de la noche, llenando mis pulmones de aire. O tumbarme sobre un lecho de hojas en el suelo de la huerta, recién parida por la tierra. Desnuda pero cálidamente atendida. Cómoda en el centro del milagro y girando sobre mí misma volviendo a ser una niña, nada más que una niña de ojos cerrados con el frío y duro tacto de la tierra entre los dedos. Otras veces, decenas de manos aletean alrededor mío consiguiendo estremecerme de placer, atraídas por sonidos que mis labios inventan hasta enredarse en mi nombre y hasta anidar en mi piel. De noche y lejos de nuestra casa a todas les pregunto por ti.

Me cuentan que apagas la televisión y me buscas entre los pliegues de las mantas del sofá sumido en el pozo de una desesperación interminable. Que con los ojos pegados te aparezco tendiendo la ropa en el patio y te preguntas qué estaré haciendo ahora mientras acorralado, me ves cerca en tu sueño, tan cerca como para tocarme. También a todos preguntas por mí evitando pronunciar mi nombre para no sentir la lejanía; para seguir llevándome en alto, sólo para seguir amándome. Sólo para recordar como me hundo entre tus dedos, como me hago una madeja en el hueco del sofá donde sueles buscarme. Como recojo del suelo la ropa después de amarnos. Molesto, te agarras fuerte al naufragio de olerme en un recuerdo colgado y revolcándote en sábanas secas, repites que al irme olvidé dejarte por escrito que tendrías que cuidarte de tanta melancolía, que la comida se te pudriría fría en el horno. Que no deberías exagerar la nota descolgando el teléfono cada día sólo para confirmar mi regreso.

Si cierro los ojos siento avanzar al universo entero sembrando en mi regazo sus maravillas, también yo a ti te recuerdo. Y te hablo. Y aunque no respondes, te sigo adornando con sonrisas que cuelgo de tu pelo y de tus hombros, como un dios distante que recibe postración y ceremonia. Pálida y bonita, la luz de la Luna se apodera de esta habitación y origina un casamiento entre el instrumento de mis pensamientos y la noche de mis ojos. El final de la historia siempre es el mismo, me adormezco con tu nombre besándome la boca. Mi estrella polar.

Lunes, 08 de Noviembre de 2004 18:04. [ + ]. Tema: Tarjetero Hay 5 comentarios.

27/10/2004

Cartita de buenos días sobre la almohada: Somnolencias

Por las noches te recojo y arrebujo entre los brazos, temblorosa. Hueles a todo lo bueno. Me ganas asustada y lloriqueando buscando mi vientre para agarrarte a él; se ve que te hago bien y al cabo de unos minutos te giras buscando tu aire hacia el otro lado de la cama. Después me quedo mirándote, esperando que desaparezcas o que seas sólo mentira, un revoltijo de sábanas con forma de mujer o un corte de película romántica que se me quedó colgado; me tranquiliza estirar una mano para comprobar que no es así. Me pego a ti, loca, cerrando los ojos y respirando fuerte. Despierta te dá rabia, no lo aguantas, pero dormida aceptas. Y es que me gusta sentirte de arriba abajo, cerca. Tú y yo iguales. Me gusta plantarle cara a la noche sabiéndote mía, y como una fiera recién comida me despego con la seguridad de que te quiero más que a nada. Lo mejor viene cuando sientes el frío en tu espalda y sueltas un lamento como de gata hambrienta. Es ahí cuando empieza de nuevo tu pena, tu susto y tu lloriqueo y te giras buscándome. En sueños, loca preciosa, hasta en tus sueños me estás queriendo. Mientras espero lo que sé ha de venir, rezo y cuento los segundos hasta que siento tus manos subiendo por mi costado, porque no sé qué será de mí cuando dejes de echarte encima, con esa dependencia, sin que tú misma sepas que me estás necesitando.

Y así paso las noches, poniendo a prueba tu amor, el mío, la osadía de vencer el miedo a saber antes que tú cuándo dejarás de amarme y la resistencia del colchón. Parece bueno.

Miércoles, 27 de Octubre de 2004 18:04. [ + ]. Tema: Tarjetero Hay 1 comentario.

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